La diputada Pamela Jiles, conocida por su fuerte postura política, se pronunció recientemente sobre el acuerdo logrado entre el gobierno y el Partido de la Gente (PDG) para avanzar en la legislación del Plan de Reconstrucción que fue presentado al Congreso. En su intervención, Jiles no dudó en criticar a la izquierda tradicional y a la oposición, advirtiendo que si se quedaban a la espera de que la centro-izquierda actuara, caerían en una inacción perjudicial. “Nuestro objetivo es la gente concreta”, afirmó, al tiempo que lamentó que la oposición se centrara en intereses personales en lugar de en el bien común, lo que podría llevar a una pérdida de oportunidades para avanzar en iniciativas que beneficien a la ciudadanía.
La respuesta a las declaraciones de Jiles no tardó en llegar, y fue la concejala Alejandra Valle quien se mostró combativa ante los cuestionamientos planteados por su colega. En una intervención llena de ironía y reproches, Valle recordó su trayectoria junto a Jiles y expresó su preocupación por la dirección que ha tomado su política. “¿Con qué cara, señora Jiles? Tú sabes que aún te tengo cariño, pero eso no me impide ver lo que está ocurriendo”, manifestó Valle, criticando la búsqueda de Jiles de generar controversia en lugar de fomentar la unidad entre las fuerzas progresistas.
Valle continuó su ataque al señalar que Jiles no ha sido la mejor interlocutora para establecer un diálogo con las fuerzas de oposición, puesto que su historial de ataques hacia ellos durante el gobierno de Gabriel Boric podría dificultar cualquier intento de acercamiento. La concejala cuestionó por qué el PDG había elegido a Jiles para este rol, argumentando que su capacidad para generar anticuerpos podría contrarrestar los esfuerzos de consenso necesarios para avanzar en la legislación. Valle enfatizó que la política no solo debe ser efectiva, sino también respetuosa y constructiva.
En un giro de las acusaciones, Valle se detuvo en la conexión que Jiles ha forjado con figuras de la derecha chilena, sugiriendo que su acercamiento a radio Agricultura y a personalidades como Gonzalo Feito podría ser una contradicción a su autodenominación de izquierda. “¿Qué hace ella buscando palancas en la derecha cuando debería estar en la lucha por los derechos de los más vulnerables?”, se preguntó Valle, resaltando la incoherencia de Jiles en su rol. Esta crítica interna refleja las tensiones latentes dentro de la coalición de izquierda.
Finalmente, Valle hizo un llamado a la política de izquierda para que canalizara su energía en acciones concretas que beneficien a los vecinos de Ñuñoa, más allá de las luchas ideológicas. Ella sugirió que, en lugar de oponerse a iniciativas como la remoción de vehículos abandonados, que se han convertido en puntos críticos de microtráfico, deberían unirse para encontrar soluciones efectivas. Este cuestionamiento pone de relieve la importancia de la acción política en el terreno local, enfatizando que la verdadera política debe centrarse en el bienestar de la comunidad y no en la discordia interna.


