El reciente operativo policial que tuvo lugar en Chile resultó en la detención de siete individuos, en un esfuerzo por desmantelar una sofisticada banda criminal dedicada a las estafas. Estos delincuentes operaban con impunidad, utilizando números telefónicos desde recintos penitenciarios para llevar a cabo sus actividades ilícitas. La investigación se inició a raíz de la denuncia de una víctima que sufrió una pérdida estimada en alrededor de 500 millones de pesos. La noticia ha dejado atónita a la opinión pública, especialmente al enterarse de que una reconocida figura pública, la actriz Amparo Noguera, cayó víctima del engaño y entregó la asombrosa suma de 700 millones de pesos tras ser víctima del tradicional “cuento del tío”. Este operativo pone de relieve la envergadura de las estafas que han proliferado en el país.
El subprefecto David Castro, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec) Metropolitana, explicó el ingenioso pero engañoso modus operandi de la banda criminal. Este grupo contactaba a sus víctimas, presentándose como ejecutivos bancarios que advertían sobre intentos de acceso no autorizados a sus cuentas. Para evitar el fraude, les indicaban que debían retirar su dinero y entregarlo a supuestos funcionarios de la Policía de Investigaciones (PDI). Esta estratagema astuta permitió que los estafadores no solo sustrajeran dinero en efectivo, sino también productos bancarios y una variedad de bienes de gran valor.
La fiscal de Ñuñoa-Providencia, Alejandra Godoy, reveló que la investigación identificó a varias víctimas, la mayoría de ellas mujeres acaudaladas, y destacó que la banda no operaba únicamente desde el interior de la cárcel, sino que contaba con una red de colaboradores en libertad. Este claro entramado criminal poseía roles definidos, donde algunos se encargaban de contactar a las víctimas, mientras otros acudían en persona a llevarse el dinero y bienes de valor. La naturaleza interconectada de esta operación ha sido motivo de preocupación para las autoridades, que ahora están en alerta ante la posibilidad de más víctimas que podrían haber sucumbido ante estas tácticas fraudulentas.
El descubrimiento de grandes sumas de dinero en efectivo al momento de las detenciones ha dejado sin aliento a los investigadores. Se encontraron 103 millones de pesos, 18 mil dólares y 2.120 pesos argentinos, cantidades que, según la fiscal Godoy, fueron usadas en lujosos estilos de vida, como operaciones estéticas y la compra de bienes suntuosos. Uno de los hallazgos más inusuales fue un arreglo floral compuesto de billetes, con un mensaje que decía: “Feliz cumpleaños, amor de mi vida, te amo”, lo que subraya la extravagancia en la que la banda y sus cómplices gastaban el dinero robado.
Hasta el momento, la investigación ha permitido la identificación de diez personas involucradas en este entramado criminal. De ellas, tres operaban desde el interior del penal, mientras que otras siete se encontraban en libertad, facilitando así el contacto y la ejecución de las estafas. La incautación de diversos artículos de alta gama, como carteras, relojes y celulares de marcas reconocidas, describe un estilo de vida de lujo asociado a estas operaciones delictivas. La complejidad y la audacia de esta red delictual han propiciado un llamado a la ciudadanía para estar alerta y denunciar cualquier señal de fraude, algo que las autoridades consideran esencial para combatir este tipo de crimen organizado en el país.




