La emblemática discoteca Blondie, conocida por ser un referente en la escena nocturna de Santiago, se ha visto envuelta en una tragedia luego de una noche que debía ser de celebración en honor a la famosa banda Oasis. En la madrugada del sábado 22 de noviembre, un violento altercado ocurrido en las cercanías del recinto dejó gravemente herido al histórico guardia de seguridad Hugo Segundo Arenas, apodado Hugo Dark. Lamentablemente, el guardia falleció dos días después de haber sido dado de alta, dejando una marcada tristeza entre sus colegas y seguidores.
Según informan medios locales como The Clinic, el incidente se produjo cerca de la estación de metro Unión Latinoamericana. Durante la pelea, Arenas recibió dos puñaladas: una en el brazo y otra en el tórax, poniendo en grave riesgo su vida. A pesar de la seriedad de las heridas, fue trasladado de manera urgente a la Posta Central, donde recibió atención médica y, sorprendentemente, fue dado de alta al día siguiente. Sin embargo, su estado de salud se deterioró rápidamente y falleció en su hogar, rodeado de su familia, tan solo un día después de regresar del hospital.
La noticia del fallecimiento de Arenas causó un gran impacto entre sus colegas y amigos en Blondie. Ariel Núñez, productor de la fiesta en la que trabajaban juntos desde hace casi treinta años, expresó su profunda consternación. Aseguró que todos los protocolos fueron seguidos para llevar a Arenas al hospital, y que en ningún momento se pensó que su vida corría peligro, lo que hace la situación aún más desconcertante para quienes lo conocían.
Desde Blondie se aclara que la pelea no ocurrió dentro del local y que, hasta el momento, no hay información confirmada sobre la posible participación de los agresores en la fiesta. Testigos afirman que Arenas intervino para proteger a una persona en situación de calle, lo que desencadenó el ataque con armas blancas. Informes no oficiales sugieren que un grupo de agresores estaba golpeando a esta persona cuando el guardia decidió actuar, lo que resultó en su trágico destino.
A pesar de la gravísima agresión que sufrió, Arenas, a quien sus cercanos describen como un hombre «old school», no presentó denuncia ante Carabineros, una decisión que no sorprende a quienes le conocían. Su larga trayectoria en Blondie, donde trabajó desde 1993, lo convirtió en una figura querida y respetada. Por su parte, la discoteca ha decidido abrir un libro de condolencias para rendir homenaje a su legado y permitir que amigos y asistentes se despidan de él, mientras las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias de su muerte.




